La mejor forma de ahorrar…
Para ti como para nosotros, ahorrar en la cesta de la compra se ha convertido en un deporte maratoniano. Haciendo que unas semanas vayamos a un distribuidor y/o súper y otras semanas a otros. Hemos sacrificado nuestras marcas preferidas por las blancas, que en la mayoría de las ocasiones el concepto de calidad no es el mismo.
Vemos como todos los días nos bombardean con mensajes publicitarios, y entre estos mensajes se encuentran dos:
«Lo barato sale caro» y «no se engañe, la calidad no es cara»
¡Qué contradicción verdad! Y hay que decir que son ciertas las dos. Las cadenas de distribución han ganado la guerra de precios y han consolidado su público. Pueden tener cuotas del 30% en ventas de marca blanca, sacrificando todo lo que representa la primera Marca. Esta guerra ha hecho que las primeras marcas se planteen en sacar líneas de productos con sus propias marcas blancas. E incluso se han visto obligadas a bajar sus precios, con la consecuencia de hacer recortes, dejar de invertir en I+D+I.
¿Qué es la marca blanca? pues en muchas ocasiones son los mismos productos pero despojados de toda personalidad, de toda historia, de tradición y de muchas cosas que nos gustan de las primeras marcas. Pero yo personalmente dudo de la calidad de muchos productos blancos, porque la calidad se presenta en muchas formas. Un producto puede ser funcional y tener una calidad media, eso significa que sigue cumpliendo su objetivo pero que le falta algo que tiene el original. Ahora descúbrelo tú.
¿Habéis notado cómo las marcas blancas no se publicitan? eso es porque no tienen nada que contar, porque ellas no innovan. Pero sí que se publicitan las cadenas de distribución ofreciendo sus marcas blancas. Es la marca Día «por poner un ejemplo» ofreciendo «x » producto marca blanca, ofreciéndola como marca propia.
Pues lo Barato sale caro….
¡También es cierto! desde mi humilde opinión. Todo producto que no invierte en mejorarlo, para mí ya está perdiendo calidad. A todo esto tenemos que incluir que la globalización nos permite realizar compras en cualquier parte del mundo. Sin importar la calidad, es barato y punto. La calidad del producto también viene dada por el país donde se haya fabricado, por la sencilla razón de que las leyes de cada país establece sus propios niveles de calidad a través del poder legislativo.
Eso es, ¿cuántas veces hemos visto como en las noticias como nos llegan productos de «China» que son incluso perjudiciales para nuestra salud? porque en aquel país no hay una ley que prohíba «tal químico», porque el empresario del otro lado del mundo no tiene escrúpulos de «envenenar» a otros consumidores del otro lado del mundo. Hay que tener cuidado con lo que se compra fuera.
La vida útil de un producto también marca la calidad del mismo. Por poner un ejemplo unos vaqueros comprados a 3€ y fabricados en India te duran 1 año, y los comprados en una Primera Marca lo tienes, si los cuidas para siempre.
Entonces, ¿el precio marca la calidad? si, si está justificado y no, si es una calidad aceptable para el consumidor.
Y dirás: ¿y dónde está el ahorro en todo esto? Pues te diré que: La mejor forma de ahorrar es comprando marca blanca pero solo a corto plazo, al final estás ahorrando porque te desprendes de la marca, estás ahorrando en pos de calidad, estas ahorrando en pos de la investigación, estas ahorrándote dinero a cambio de acortar la vida útil de un producto.
En PrecioJusto.Shop se vende calidad, y sólo Primeras Marcas.
Aprovecho para contarte que en PrecioJusto.Shop encontrarás dos precios, uno que es el PVPR «Precio Venta Público Recomendado» por el fabricante y el PVP «Precio de Venta en PrecioJusto.Shop». Somos Proveedores de primeras marcas, porque sabemos que la Marca nos ofrece mucho más que una marca blanca. Nos ofrecen innovación, calidad, seguridad, emociones, sentimientos.
Y la mejor forma de ahorrar en Primeras Marcas es comprar en PrecioJusto.Shop
P.D: Este post anima al comentario, al diálogo, al intercambio de pensamientos y no deja de ser una opinión personal, basada en la lectura sectorial y la experiencia.
